Hivern Florit – Ariel Elijovich

Hivern Florit

Hivern Florit

En agosto de 2017 tuve el placer de conocer personalmente a Ariel Elijovich, cuando participábamos de un festival de guitarra en la Argentina, y además de desayunos, almuerzos, cenas y charlas, compartimos algunos pequeños viajes y el escenario en varios conciertos. Hasta entonces ‘conocía’ a Ariel a través de su trabajo en el blog en el cual comparte frecuentemente diversas reflexiones sobre técnica guitarrística (cuya lectura recomiendo ampliamente) y de algunos mensajes que intercambiamos a partir de allí. Escucharlo en vivo resultó ser la confirmación de todas aquellas ideas que tan claramente expresa en su trabajo, y, lo más importante, con una excelente técnica siempre a servicio del discurso musical, jamás apareciendo por sí misma para demostrar nada. En algunas oportunidades pude escucharle la Sonata Opus 61 de Joaquín Turina, que cautivó mi atención por la claridad en el delineamiento de las frases y la expresión de las ideas musicales, siempre con un sonido bello y bien proyectado. Es justamente con esta obra que Ariel Elijovich abre su primer disco solista, en cuya grabación se pueden oir todas esas inflexiones que consigue transmitir en la actuación ‘en vivo’.

El trabajo discográfico está integralmente dedicado a composiciones originales para guitarra escritas durante el siglo XX, comenzando y terminando con breves aunque importantes obras del repertorio español, la mencionada sonata de Turina de 1930 y el célebre Homagge pour le tombeau de Debussy de Manuel de Falla, compuesto en 1920, una obra icónica en el repertorio para la guitarra del siglo XX. En la sonata encontramos la característica del trabajo minucioso del intérprete, con un sonido cuidado en cada aspecto, una gran gama de dinámica y colorido, con notable control de los diferentes planos de las texturas. Ese cuidado por el sonido, materia prima esencial, no es óbice para que otros aspectos pierdan su fuerza, como es el caso del ritmo, leído siempre con gran atención al detalle, una característica menos frecuente de lo que se piensa, inclusive entre grandes maestros.

El disco prosigue con El Polifemo de Oro, obra escrita en 1956 por el compositor inglés Reginald Smith Brindle (1917-2003), inspirada en poemas de Federico García Lorca en los cuales hace referencia a la guitarra. Es una obra basada en técnica serial, con la yuxtaposición de elementos tonales. Aquí es notoria la exploración del colorido timbrístico de la guitarra, en una pieza breve pero de discurso intenso. 

Siguiendo a la obra más abstracta del disco, encontramos la Suite Populaire Bréselienne de Heitor Villa-Lobos, que representan las primeras piezas para la guitarra del gran compositor brasileño que aún hoy forman parte del repertorio internacional de conciertos. En esta versión, uno de los rasgos que más sorprende es la gran fluidez del discurso, lo que implica un notable dominio técnico para conseguir que suene natural algo que dista de ser fácil. En este tipo de obras, así como comunmente encontramos  en Fernando Sor, tenemos por un lado lo que debe escucharse musicalmente, la claridad de la estructura y del fraseado, de acuerdo a una armonía lógica, y por otro, el trabajo físico necesario para reproducir esto, cuya dificultad no es proporcional a la ‘facilidad’ de la audición. Dicho de otra manera, es bastante complicado conseguir que la música suene tan natural como la composición exige. Consciente de ese problema, Elijovich ha resuelto perfectamente las dificultades. La versión también es bastante personal en lo que atañe a varias decisiones referidas al rubato y al tempo, pero justamente esta es una de esas obras (las cuatro piezas comprendidas en la grabación) en las cuales una cierta libertad de expresión es requerida, lo que ayuda también a disminuir la monotonía de la estructura, igual en todos los movimientos.

Continua la audición con otra obra inglesa, la única escrita para la guitarra sola por Benjamin Britten, y una obra maestra de toda la literatura del instrumento: el Nocturnal after John Dowland. Compuesta en 1963, la obra está basada en la canción Come, Heavy Sleep del primer libro de canciones de John Dowland, publicado en 1597. El Nocturnal de Britten consiste en una serie de variaciones que se aproximan progresivamente de la canción original de Dowland hasta finalmente llegar a ella para una emotiva conclusión. Es una obra que exige gran concentración para mantener el discurso, siempre intenso, y construir esta conducción hacia el final a través de más de quince minutos de música. Ariel Elijovich consigue mantener el interés de la interpretación inclusive a través de la grabación, lo cual siempre resulta una tarea difícil.

Aqui podemos escuchar una de las variaciones del Nocturnal Opus 70 de Benjamin Britten.

Sigue la obra que da nombre al disco, la Sonata Hivern Florit de Angelo Gilardino, compositor y profesor de guitarra italiano nacido en 1941. Es un bello homenaje realizado por el intérprete, quien estudiara con Gilardino en Italia durante varios años. La sonata, la segunda del compositor, escrita en 1986, es una obra en tres movimientos de un sabor impresionista, con un discurso muy bien integrado a través de sus diferentes movimientos, por la utilización de un material temático común a ellos.

Finalmente, el disco concluye con el Homenaje de Manuel de Falla antes mencionado. Es una pequeña pieza escrita en 1920, de menos de cuatro minutos de duración, pero de gran importancia en la historia de la música para la guitarra, porque además de sus indudables méritos musicales, es la primera obra para el instrumento escrita por un compositor no guitarrista (una obra incompleta de Respighi, anterior a esta, permaneció durante muchos años inédita) lo que abrió el camino para el trabajo de numerosos autores rápidamente.

Aqui puedes escuchar la maravillosa versión orquestal del homenaje, realizada por el propio Falla.

 

Hivern Florit es un notable disco de estreno en el cual podemos disfrutar de un bello sonido de guitarra en diferentes propuestas estilísticas del siglo XX, sonido este que es colocado al servicio de la estructura de la obras, importantes composiciones del repertorio moderno y contemporaneo del instrumento estudiadas con cuidado y expresadas con gran dominio técnico y musical. Un disco al que se puede volver muchas veces, no solo por el placer auditivo sino también como referencia interpretativa. ¡Por todo esto, esperamos el próximo trabajo discográfico con las novedades que traiga!

 

Puedes conseguir la versión digital de este disco en CD Baby clicando aqui. 

 

Grabación: Argentina, entre 2014 y 2015

Instrumento: guitarra construida por Fernando Mazza (2010)

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